Intimidad y Oración

CUIDA DE NO PERDER NUESTRA INTIMIDAD,

ES TU ALIMENTO (5-7-94)

Para reflexionar sobre este pedido de Jesús, una selección de mensajes y pensamientos extraídos del libro-madre, de los libros de la colección de Espiritualidad pequeñísima y de algunas enseñanzas:

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Tú, en cambio, cuando ores entra en tu habitación y, habiendo cerrado la puerta, ora a tu Padre, que está presente en el secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.”(Mt. 6,6)

Fragmentos del Mensaje (extraídos del libro madre)

F. Madre, perdoname por no venir antes.

M. Siempre te espero. Alejarte de Mí, te perjudicaría. Si Yo quiero darte Mi Amor es porque lo necesitas.

F. Pero yo no siento nada.

M. No hay que sentir. Hay que creer. Tu voluntad es muy pobre como para bastarte sola. No puedes alcanzarme a causa de ello. Entonces, como soy tu Madre y te amo, salgo al encuentro de Mi pequeñita.” (7-6-94)

M. El tiempo que pasas Conmigo es tiempo de crecimiento.” (10-6-94)

M. Hija mía, dame tus primeros instantes al despertar y el Amor te abrazará.” (30-6-94)

M. Hija mía: ¡pido Amor y más Amor! Dad Amor y recibiréis más Amor. Tienes que estar atenta a Mi Voz. Yo te digo cada momento lo que me agrada que hagas.

Hija mía, ¡cómo quisiera intimar así con cada hijo mío! La Madre sólo quiere lo mejor para Sus hijos. Eres pequeñita, hijita, ¡y cuánto me agrada guiarte y tenerte en Mis brazos! La Madre es feliz tan sólo de “estar” con Sus hijos. Palabras sencillas para Mi hijita chiquitita. Pero cuánto vivifican tu alma, pues en ellas está TODO MI AMOR. Así he hecho con Mi Hijo Jesús. Lo he mimado, lo he alentado. Así quiero hacer con cada hijo Mío.

En verdad, espero tan sólo una llamadita y allí estoy.” (1-7-94)

J. Hija mía, estás muy turbada hoy. Y nuestra intimidad, ¿dónde quedó? Si Yo no intervengo, ya no podrías alcanzarme.

Deja el curso de los acontecimientos. No te turbes. Hay un gran tesoro dentro de tu corazón. Allí estoy Yo. No te dejes atropellar por el mundo externo. Comprende que tu Maestro viene a cualquier hora, debes estar atenta. Hija mía, deja a un lado tus preocupaciones y ven a Mis brazos. Comprendo tu debilidad. ¡Maravillosa! A través de la cual brota Mi FUERZA. Estoy escondido en tu “nada”. Allí me gusta estar. No dudes de Mi Amor. Jamás te amarán como Yo. Cuida de no perder nuestra intimidad. Es tu alimento. Ya no puedes volver atrás.” (5-7-94)

M. Hijita, ya te he sacado de este mundo. Por eso eres feliz sólo estando Conmigo, hablando Conmigo, dejándome hacer a Mí. Muy pocas personas viven tu estado. También muy pocas comprenderán. Pero el amor de tu Mami te basta. Debes confiar en Mí, puesto que tú ya no vives en este mundo, es tu Madre la que vive en ti. De otra forma tu existencia no tendría sentido. Te hubiese venido a buscar antes.” (10-7-94)

J. Estos momentos que te regalo para que pases Conmigo, son de un valor incalculable, y sin embargo les das tan poco valor… Tengo que tener tanta paciencia contigo, hijita chiquitita y débil. En este momento cualquier cosa es más importante que estar con tu Amigo… Confías poco en Mí. Te preocupas de aquello que es Mi deber darte.” (29-7-94)

F. Jesús, quiero la vida más escondida. Quiero vivir lejos del ruido para no arruinar nuestra intimidad. Llevar una vida como la de la Virgen María, sencilla y sin reconocimientos. Tener sólo Tu Amor, con eso me basta.

Perdoname Jesús por no confiar plenamente en Vos.

J. No confías en Mí porque no me conoces lo suficiente. ¡Si pasaras más tiempo Conmigo! ¡Cuántas veces te espero para conversar! De otra manera no podríamos conocernos. Podrías cambiar esas bagatelas en las que pierdes tiempo, para venir a tu Amado. Hija de Mi Corazón, no te turbes con las cosas del mundo, es una sola mentira que se respira en todo lugar.” (4-9-94)

“Por la tarde:

M. Hija, tú tienes una Madre que te cuida y te protege. No estás sola. Sólo espera en Mí. Yo dispongo todas las cosas para tu bien. Nada debe hacer que pierdas tu paz.

Sólo escucha Mi voz. No atiendas otras voces extrañas. Aquí está tu Madre, y los que estaban en contra de ti, estarán de tu lado. Has sufrido muchas humillaciones que te traerán muchas gratitudes. Tú sabes, es la ley del que se humilla.

Hijita, desahoga tu corazón en el Mío… No tengas vergüenza.” (4-10-94)

“Cuando estoy desayunando:

J. Preferís esto a estar Conmigo. Nada debe ser más importante que estar Conmigo, incluso cuando te alimentas.

F. Pero…

J. No me digas nada, conozco todas tus preocupaciones. Pero dime, ¿no desaparecen con Mi contacto? ” (15-3-95)

J. El mundo está muy convulsionado y nadie tiene tiempo para Mí. El tiempo que pido solamente para derramar Mi Amor, el que queda siempre a un costado despreciado por la mayoría.

Este mundo que ha salido de Mis Manos, ya casi no se acuerda de su Creador y de que Él espera el amor de sus criaturas. Pero tú hija, debes ir contra la corriente. El Amor que Yo te puedo dar no lo vas a encontrar en otra parte. Sólo en Mí. Tu vida debe ser un acto de amor hacia Mí” (29-3-95)

J. Yo te hablo siempre y te indico lo que debes hacer, lo que me agrada. Tu vida de entrega consiste en esto: agradar a tu Amado…” (17-5-95)

M. Hija, la primera hora del día debe ser para el Señor, ni más ni menos.” (12-6-95)

F. Me levanté chinchuda, la Mamá me dijo:
M. Hijita querida, reacciona como quieras pero no dejes de venir a nuestros encuentros.
F. ¿Acaso Vos no queres que cuide mis modales?
M. Tus malos modales los hago míos. Luego de nuestro encuentro de amor ya no existen. Yo te voy transformando. No te preocupes de lo que no puedes lograr.” (31-7-95)

J. La paz profunda del corazón sólo se consigue orando íntimamente Conmigo.” (24-1-96)

J. Estas palabras que escribes serán la base de una nueva formación religiosa que estoy esperando de mis fieles. El Amor apasionado con cada uno, la intimidad, el encuentro de Amor, porque Yo amo a cada uno tanto como si hubiese sido crucificado tantas veces como número de almas hay en el mundo.” (19-2-96)

M. Tú debes comprender que la hora de la renuncia ha llegado. La hora de la muerte de uno mismo para nacer a la vida de la Gracia divina. El nuevo nacimiento que Yo espero de Mis hijos ya se está entretejiendo en lo más íntimo de Mi Corazón Inmaculado. Por eso, ustedes, hijitos elegidos, deben renunciar a todo aquello que venga a turbar la paz del corazón, aunque parezca bueno, para permanecer solamente conmigo en cada momento en oración.” (6-3-96)

J. Estas palabras que escribes brotan del Corazón mismo, donde está la fuente.

Hijita, despreocúpate de todo y agrádame con tu presencia.

F. ¿Por qué me haces sentir “nada” en Tu presencia? ¿Es que acaso no valgo, mi vida no vale nada?

J. No te sientas indigna de Mí. Mi Madre también se sentía “nada” en la presencia de Dios. Es el Amor que te envuelve, entonces te sientes desaparecer.” (11-3-96)

J. Hija, no te extrañes de que quieras pasar largos ratos Conmigo sin que te importen las demás actividades, ni lo que los otros dirán. Mi discípulo Juan pasaba largas horas Conmigo conversando o en el más puro silencio. Contemplaba (él) al Dios hecho carne que tenía delante de sí, ¡y cuántas veces Mi Amor lo consumía como el fuego consume a la leña! ¿No haría Yo lo mismo con Mis almas pequeñísimas? Querría que cada una ardiera de amor por Mí como Yo ardo de Amor por ellas.

F. Pero últimamente, si yo no te busco parece que te haces el tonto… no me hablas.

J. Debo dejarte, hija, insensible a Mi Presencia algunos momentos para que libremente me vuelvas a elegir cada vez; me gusta que me busques luego de haber comparado Mi Amor con las bagatelas que el mundo te da.” (15-4-96)

J. Hija: nada debe estar primero que nuestro encuentro. Yo conozco todos tus intereses pero no me dejas que actúe.

Yo soy el que te da vida. Comprende muy bien esto. Tú debes hacer muy poco, menos movimiento y más lugar para que Yo haga.” (17-4-96)

J. Tu vida, hija, es un permanente encuentro con tu Amado, el Amado de tu alma. El que espera el momento del encuentro definitivo. ¡Oh, misterio de Amor que el hombre muchas veces no puede comprender! Yo dije: “Daré el ciento por uno al que renuncie a todo, y la Vida Eterna”. (17-6–96)

M. ¡Oh, hijita, cuánto espero este momento para estar con vos! Tu Madre te cuida y te ama, desde siempre. Hijita, no te preocupes por nada y quédate Conmigo. No tengas miedo de venir a Mí, siempre.” (19-7-96)

F. ¿Para qué queres que pase más tiempo con Vos?

M. Para que me conozcas mejor y hables al mundo de Mí y de Mi Amor.

En la oración me encontrarás. Estos tiempos son muy difíciles…” (4-9-96)

P. El momento de la oración es Sagrado y nada vale más que el encuentro con tu Dios. Lo demás pasa.” (16-9-96)

J. Como los pajaritos deben comer a cada rato, así Yo tengo que alimentarte tantas veces al día porque tu alma desfallece tan fácilmente.” (26-9-96)

J. ¡Oh hija mía, cuánto alegras Mi Corazón cuando me haces compañía en oración! Así Yo salvo muchas almas porque en tu compañía Mi Corazón se dilata de Amor y derramo sobre el mundo gracias especiales.” (26-10-96)

J. Frente a Mí siempre serás “poca cosa”. Pero Yo amo a Mi poca cosa, porque siendo poca cosa, puedo amarla cada vez más.

Estos diálogos muestran a las almas el amor de un Dios enamorado, muy parecidos a los que tenía en la intimidad con Mi discípulo Juan, al que conocí siendo muy joven, pero tan puro, que pude derramar todo Mi Amor en él, y de una manera especial, como lo hago contigo, hijita. ¡Si supieras cuánto te amo! ¡No, nunca lo soportarías en este mundo!

F. Jesús, después de todo este amor que me regalas, me cuesta tanto relacionarme con el mundo…” (1-11-96)

F. Después de dormir una larga siestita, me puse a conversar con mamá María y le pregunté qué me pasaba que me sentí tan pesada.

M. Yo provoqué el cansancio para que te quedaras Conmigo. Primero debe estar siempre nuestra intimidad. Después están los demás; te preocupas por agradar a los otros y descuidas nuestro tiempo de encuentro.” (8-11-96)

M. Lo que ayer pasó, ya pasó. Hoy nuevamente te despierto con Mi Amor, te abrazo y te renuevo para que comiences el día respirando Mi Perfume. ¿Tiene algo que contarme, hija, algo que preguntarme?” (15-3-97)

P. Hija mía, escribe para Mí y no mires a los demás.

Confía en Mí. Te pido más intimidad y no tanta distracción. Si te quedas sola debes saber que Yo jamás te abandono.” (7-4-97)

F. Estaba por prepararme un café. Jesús me dijo: “Vení a estar un rato Conmigo”.

Luego de conversar un rato con Él, me dijo: “Ahora puedes ir a tomar tu café, ya salvaste muchas almas ofreciéndome tu compañía”. (7-5-97)

J. Desde hoy te estoy llamando.

F. Estaba ocupada.

J. Pero Yo gané.” (8-5-97)

J. Ya no existe para ti lo que está bien o lo que está mal. O estás más tiempo conmigo o empleas tiempo para otras cosas. O me eliges o eliges lo que no te da el gozo que Yo doy. Puedes comparar los frutos que traen el tiempo dedicado a nuestro Amor o el tiempo dedicado a tus juegos de niña.” (20-5-97)

J. No sabes, hija, con cuánto Amor espero el momento de nuestro encuentro.” (27-6-97)

“(Me levanté medio “chinchuda”)

J. Ese sentimiento Yo mismo puse en tu corazón. Yo te traje hasta Mí, hija, porque conozco tu corazón. ¿Puedes cambiar por algo más los momentos que pasas Conmigo?

F. Si, tenés razón, no estaba por rezar y me agarraste.

J. Estabas por hacer algo que te alejaría de Mí. Te rescaté.”… “J. Estos momentos que pasas Conmigo no se los cedas a cualquiera. Quédate Conmigo en oración dulce y de amor.” (14-12-97)

P. debes procurar elevarte cada día más hacia tu Dios que te espera con los brazos abiertos.” (21-5-98)

J. “Cuando callo es cuando más te amo, es cuando el alma se ve obligada a despojarse más. No hay intervenciones de terceros. Sólo el alma y Dios.” (29-8-98)

P. Es necesario nuestro encuentro porque así te doy Mi Amor, te comunico Mi Mensaje que siempre es de Amor. No tengas miedo, hija de Mi Corazón, te salvo siempre.”…”Yo te llevo a una intimidad Conmigo para que puedas servirme mejor.” (22-6-99)

M. Es necesario orar más y convencerte de la presencia de tu Madre en cada instante de tu vida preciosa que Dios te regaló.” (20-7-99)

P. Yo te doy porque te amo, no sólo porque me pides. Yo quiero corresponder a tu amor como un novio enamorado.

Por eso, no te preocupes por nada, el Amor lo hará todo.

Comprenderás el alcance de la recompensa para aquel que se entrega de verdad a Mí.

No temas al qué dirán si Yo vengo a amarte con Mis mejores atenciones. No desperdicies los momentos de intimidad.

Si te sintieras más amada no cambiarías por nada nuestros momentos.

F. Todo depende de Vos, conoces mi corazón. Soy débil. Alimentame.

P. Todo quedará atrás y vendré a reinar en tu corazón.

Yo quiero lo que tú quieres, porque esto te aislará un poco de los demás para conservar nuestra intimidad.” (22-8-99)

P. Nuestro encuentro ¿no te da nueva vida? ¿Quién sino te da Nueva Vida? Tu único Amor.” (23-9-99)

J. ¿Puedes consolarme con tu amor? ¿Puedes venir a Mí y besar Mis llagas? Las llagas de la indiferencia de mis hijos hacia Mí” (4-11-99)

P. El mundo no me conoce, por eso no me ama… La santidad consiste en hacer Mi Voluntad y Mi voluntad consiste en “dejarte amar por Mí” a cualquier precio.” (19-4-00)

J. Debes preservar nuestra intimidad. Tu casa debe ser tu claustro, tu iglesia, tu santuario. Debes respirar Mi presencia todas las horas que estés dentro de tu casa, después la Comunión hará todo lo demás. ¿Por qué andar de aquí para allá cuando Yo te doy todo?

F. Me gustaría estar cerca de una iglesia.

J. Tú eres mi iglesia, donde quiero morar.

Mi Madre solía decirme: “Tú eres Mi Templo donde quiero refugiarme y morar”. Y Yo me refugié en Ella.” (14-4-01)

J. No me interesa que agrades o no a los que te rodean, prefiero que cuides ante todo nuestra intimidad y lo demás vendrá por añadidura. No te preocupes pensando “debo amar más”, como si dependiera de tu fuerza de voluntad. Ámame primero y te daré la medida del amor hacia los demás.” (25-6-01)

P. Guarda tu intimidad Conmigo, y con los demás aprovecha las ocasiones de esparcimiento sin romper los límites, para que tu alma guarde celosamente el tesoro que esconde en su interior.” (28-4-02)

P. El alma contemplativa reserva celosamente su intimidad con Dios y no desea intrusos.” (6-5-02)

P. Sin Mí no tienes Vida. Deja todo para estar Conmigo.” (24-6-02)

P. Necesitas desapegarte de todo para aceptar lo que te propongo: vivir una “intimidad” con tu Padre, que es tu Padre mismo esa intimidad, como la que me une a Mi Hijo, la que nos hace “uno”. Sin esta intimidad Yo no existiría en tu vida como una “persona”, sino sólo sería un expendedor de beneficios (como soy para muchos de Mis hijos, y Mi Misericordia lo permite así), pero a ti te he llamado para que me conozcas en Espíritu y en Verdad, y des testimonio al mundo de Mi presencia Viva. Por eso quiero el desapego, para que nada opaque nuestra intimidad. Quiero que seamos UNO.

F. Queres decir que quien no tiene intimidad con Vos nunca te conoció ni te va a conocer jamás.

P. Entendiste bien.

“Vende todo y dáselo a los pobres, así tendrás una gran recompensa en el Cielo”. La recompensa soy YO.” (29-6-02)

M. Piensa en lo que te pido: intimidad Conmigo y con tu Señor. Si pierdes intimidad Conmigo pierdes el rumbo de tu vida, que me fue consagrada, que está dentro de Mi Corazón Inmaculado.” (27-8-02)

M. Intimidad, intimidad quiero con tu alma. No te preocupes por los demás. Yo sé conducirte.” (3-12-02)

M. Querer morir de Mi mano debe ser un deseo de tu corazón, y tu encuentro Conmigo cada día te hace morir un poco más para transformarte en lo que debes ser para Gloria de Dios.” (14-3-03)

J. Acepta Mis Caminos y Mi Designio. Quiero más unión Conmigo y más Comunión. Quiero una unión más profunda.” (11-4-03)

J. … te voy a pedir siempre que te deje traspasar por Mi Amor de Padre, Hijo, Amigo.

Yo te voy a demostrar Mi Poder sobre los acontecimientos.

Desapégate de todo esto y quédate Conmigo en un silencio de Amor. Yo debo ser tu Pasión, tu Vocación, tu Respiro, tu Amabilidad por completo, tu Anhelo, tu Suspiro… Deja que Yo te alimente y vive para Mí.” (22-4-03)

J. Es como si el alma pequeñísima viviera dentro de un útero, se nutre de una sola FUENTE, lo nocivo queda eliminado para que no afecte al gestante. Con cuánto Amor, hija, debo nutrirte cada mañana para que no mueras. Si no te alimentara…” (22-4-03)

J. No quiero que trates de hacer caridad cuando estoy esperando ocupes el tiempo para nuestra intimidad.”… “No tengas miedo de nada. Cuando dejes todo eso por Mí, entenderás. Debes saber administrar lo que voy a darte y no andar preocupándote por ayudar a uno y otro. Quiero que mantenga nuestra intimidad a toda costa. ” (27-4-03)

J. Es que tengo sed de almas. Sed de tu alma y en tu alma están representadas todas las almas pequeñísimas del mundo, que son el motivo de mi sonrisa.

Cuántos movimientos inútiles durante el día que bien aprovecharías para estar Conmigo.” (31-5-03)

J. Toda ayuda que sea necesaria debes recibir para que puedas intimar Conmigo y no pierdas la paz por nada.” (9-6-03)

M. No pienses en hacer caridad con los otros, piensa que la mejor caridad que puedes hacer, es la de no perder la intimidad Conmigo, es decir, la mejor caridad que puedes hacer es contigo misma primero, luego desearás para los otros la misma felicidad que Yo deseo para ti. Mientras Mi Corazón Inmaculado triunfe en tu vida, en Espíritu y en Verdad (no para liberarte de los problemas) triunfará en muchos otros también. Mientras otros vean cómo Yo te hago feliz, querrán vivir lo mismo, aunque sin relación íntima no podrán lograrlo.” (22-6-03)

M. Claro que el mundo entero querrá conocerte, pero Yo te quiero para Mí, por eso deberás aprender a cuidar más nuestra intimidad.” (29-6-03)

M. No temas venir a Mí cuantas veces quieras. Esta intimidad que tienes Conmigo es el alimento de tu alma, es el que vivifica verdaderamente porque Mi Hijo me encargó tus cuidados, tu vida pequeñísima a Mis Ojos y valiosísima a los Ojos de Dios también.

Entonces ningún temor al qué dirán otros, ni al balance que hagan de tu vida, porque tu vida me pertenece por la Consagración que me has hecho de corazón. Por eso es que quiero que escribas sobre tu vida de unión Conmigo para demostrar al mundo cómo he de tomar cada consagrado entre Mis Brazos y transformarlo en lo que Dios desea: verdaderos hijos en Espíritu y en Verdad.”(18-7-03)

P. Debe ser un hábito tu encuentro Conmigo cada día para que te alimente de mi Amor. Mírame, estoy a tu diestra para protegerte.” (5-8-03)

M. Tu vida de unión Conmigo se reflejará más en los demás cuando más escondida estés porque el Cuerpo se nutrirá igual con tu entrega aunque no te vean.” (28-8-03)

J. Hija, tu intimidad Conmigo debe ser tu mayor tesoro, tu alimento de cada día, para que no desfallezcas y no muera el Cuerpo al que bien caro me costó darle Nueva Vida. Si tú te alimentas de Mi, alimentas el Cuerpo que está peregrinando bastante desolado y abatido.” (31-8-03)

F. Bueno, acá estoy, otra vez, te abro mi corazón. Me llamaste.

J. Yo soy tu recompensa. Vas a recibir mucho de Mí por eso es que quiero que me des más tiempo de tu día para que pueda hermosearte, caldearte con mi Amor.” (9-9-03)

P. Lo importante de conocerme es la relación íntima que deseo entablar con mis hijos. ….. Yo te cuento todas estas cosas simplemente porque te reúnes cada día a conversar Conmigo, tu Padre, tu Dios, tu Señor. “(23-10-03)

J. Olvídate de todo lo demás para quedarte en un silencio de Amor Conmigo.” (23-4-04)

J. Debes hacer más silencio y apreciar cómo ordeno todo para tu nuevo día. … Quédate aquí en un silencio de Amor que supera todo obstáculo en el camino.” (31-5-04)

M. Quédate Conmigo en un silencio de Amor y verás cómo renuevo todo en un instante. Hija, si supieras los tesoros que mi Corazón de madre encierra…” (8-7-04)

M.¿Puedes confiar más en Mí, tu Madre? Te quedas Conmigo y te quedas en el paraíso.” (18-8-04)

M. El encuentro de Amor Conmigo es lo más importante que vives en el día. Luego, todo lo demás pasa a un segundo plano. (21-8-04)

M. Tú no sabes lo que Mi Corazón de Madre quiere revelarte en lo secreto, en lo escondido, donde nadie puede interferir, por eso necesito que conserves la intimidad Conmigo, con tu Madre.” (13-11-04)

J. Te llamo al silencio para que puedas valorar Mi Presencia en tu vida.” (30-11-04)

M. olvídate de todo para estar Conmigo en oración. Nace Jesús, nace el Amor.” (24-12-04)

P. Quédate Conmigo intimando siempre. Tu estado físico no es un impedimento para intimar Conmigo, al contrario, es un vehículo para fortalecer nuestra relación Padre-hija.” (17-2-05)

M. Mira hija que te espero cada día para darte mi Amor de Madre. ¿Puedes prescindir de mi Amor Materno?” (23-2-05)

P. No dejes de venir a Mí, hija de Mi Corazón. No dejes de conversar Conmigo aunque tengas todo lo que aparentemente necesitas. Tu Madre te necesita para consolar Su Corazón.” (23-3-05)

J. Cada mañana debes encontrarte Conmigo porque soy tu Esposo. ¿O puedes prescindir de Mí?” (29-3-05)

J. Deja que Yo te alimente. Estos momentos que pasas Conmigo valen oro, aunque el mundo diga lo contrario.

Disfruta de mi compañía y escucha sólo Mi Voz.” (30-3-05)

M. ¿Por qué te apuras? ¿Acaso no soy Yo quien manejo el tiempo de tu vida? ¿Por qué quieres huir de nuestro encuentro? Nuestro encuentro es más importante que cualquier otra cosa.” (6-4-05)

M. Solamente en el silencio me escucharás, en la quietud de tu alma.” (13-5-05)

F. Estaba por rezar los siete Padrenuestro, siete Ave María y siete Gloria pero Dios me dijo:

P. ¿Y el Amor?

F. Tuve que hacer silencio primero para llenarme de Su Amor y luego comencé a rezar.” (14-7-05)

J. No desperdicies este tiempo que pasa Conmigo pensando en otros. Te quiero para Mí, hijita tan chiquitita. Momento tan fecundo para tu alma…

Yo soy el Cielo en la tierra junto con Mi madre. Somos familia, somos tu familia. Yo te vos a guiar.” (29-8-05)

J. ¡Oh hija Mía, cuánto he querido estar a solas contigo hoy para darte Mi Vida entera! (16-11-05)

“…desahogad ante Él vuestro corazón, que Dios es nuestro refugio”. (Salmo 61, 9)

“…desahogo ante Él mis afanes, expongo ante Él mi angustia…” (Salmo 141,3)

 

Fragmentos extraídos de diferentes libros sobre la espiritualidad pequeñísima

¡No existe otro camino, pequeñez! Fernando A. Corraro

“De la lectura completa del mensaje, podemos deducir que las características principales de la oración personal de un alma pequeñísima son:

° Soledad: el alma busca la soledad con Dios en un lugar y horario adecuados para el clima de intimidad.

(25-5-94; 30-5-00; 18-4-97)

El alma expresa sus deseos de soledad y tranquilidad. Está con su Amado, con el motivo de su felicidad. Que nada ni nadie venga a molestarla.

° Diálogo: si el encuentro consiste en un monólogo del alma entonces no hay una relación de Amor de Persona a persona. Y por lo tanto no hay oración. Aquel que ama, más que en hablar se deleita en escuchar a la persona amada así sabrá cuál es su querer para poder complacerle.

Hay quienes hacen consistir su oración en un silencio de Amor, en este caso igualmente se producirá un diálogo. Será un TE AMO que irá de Dios al alma y del alma a Dios con la sola presencia, con el simple mirarse.

El alma pequeñísima no debe permitirse orar sin diálogo.

(24-10-94)

° Sencillez: sin utilizar fórmulas preestablecidas ni palabras rebuscadas, el alma va entregándose en un diálogo simple expresando lo que siente, como el niñito y desahogando su corazón.

(21-6-94)

° Confianza: en todo el Mensaje se aprecia una relación cercana íntima y filial.

(6-5-97; 23-2-95; 18-5-96)

° Sinceridad: El alma se quita las máscaras y se presenta tal cual es. Con buen o mal humor, alegre o triste, dócil o rebelde, centrada o caprichosa, con devoción o sin ella.

(5-9-96; 25-5-94; 26-5-94)

El descubrir que tiene un Dios y una Madre en quienes puede desahogar su corazón, que no la van a castigar ni la amarán menos porque le manifieste sus broncas, angustias, resentimientos o porque les reproche cosas sino que, al contrario a mayor desolación más Amor le darán, es un consuelo enorme para el alma pequeñísima que, por su condición experimenta el desprecio del mundo, el rechazo de sus amigos, la indiferencia de sus familiares y la irrealización personal según los criterios del mundo, ya que el que ama a Dios se realiza plenamente.

(4-10-94; 24-2-95)

° Pequeñez: En presencia de Dios se reconoce nada, totalmente dependiente, pequeñísima.

(25-5-94; 2-6-94)

° Amor: en todo el Mensaje queda evidenciado el Amor infinito de Dios que termina conquistando al alma y enamorándola cada vez más.

(19-5-94; 18-5-94)

Como no se puede dar lo que no se tiene, es necesario buscar estos momentos de intimidad con Jesús y con María para ser fortalecidos y renovados en el Amor.

La intimidad es vital para el alma pequeñísima. Sin ella, la obra de María, que consiste en transformarnos en copias de Jesús, se frena, se trunca.

El principal objetivo de la intimidad es conocer la Voluntad de Dios para ponerla en práctica. Por lo general Jesús, para revelarla, aprovecha más estos momentos de soledad con Él ya que encuentra al alma serena, sin turbaciones y por lo tanto más receptiva.

 

Los frutos que traen el tiempo dedicado al Amor:

Descanso (5-11-96)

Serenidad (16-5-97; 1-6-94)

Mansedumbre (29-4-95)

Bondad con los hermanos (19-11-94)

Cumplimiento de la Voluntad de Dios (30-10-94)

Maduración personal (26-6-97)

Prudencia (19-5-94)

Liberación

Paz en el corazón (24-1-96)

Un corazón lleno (5-4-98)

Salvación (21-2-96)

 

La intimidad no es sólo el alimento de un alma pequeñísima, también es su paraíso anticipado.”

Capítulo 5

“Dejarse amar es buscar momentos de intimidad con Dios para ser renovados en el Amor. El alma pequeñísima, por su debilidad, no puede mantener sus fuerzas para amar, por mucho tiempo. Se cansa enseguida. Ella comprueba cómo, después de esos ratos de oración íntima, sale con deseos nuevos de amar a todo y a todos.”

Capítulo 3

““Venid también vosotros aparte, a un lugar solitario, para descansar un poco.”

Y se fueron en la barca, aparte, a un lugar solitario.” (Mc 6, 31)

 

La unión con Dios: el paraíso anticipado Fernando A. Corraro

“Permanecer escondida, el alma pequeñísima, significa intimar con Su Amado todo el tiempo posible renunciando a actividades innecesarias, para ello. Significa centrar la vida en Jesús y es en la intimidad con Él donde lo conseguirá. Todo lo que no sea Dios o por Él mandado, no podrá encontrar al alma que permanece escondida.” pag 30

“Lo que está diciendo el alma pequeñísima es: “Estoy disfrutando de la presencia interior de Mi Amado en el Corazón de María y Él disfruta conmigo (la verdadera paz). Estamos en intimidad. Que nada ni nadie venga a molestarnos.”

Para el laico, contemplativo en la acción, este vaciamiento total de las potencias y sentidos sólo se podrá lograr en los momentos de oración íntima.” pag 126

“Para llevar a cabo este plan de salvación a través del cual Jesús y María quieren aniquilar la soberbia en el mundo, vienen a querer hacer “todo” por el alma pequeñísima, exigiéndole de su parte sólo amor, de acuerdo a su capacidad y tiempo para dejarse amar, en la intimidad, en el encuentro de Amor.” pag 153

“El alma pequeñísima es necesariamente contemplativa. Que no se olvide que la intimidad es su alimento.

El alma pequeñísima no se diferencia en mucho de las almas llamadas al claustro. Su casa es su claustro. Y cuando no está en su casa hace su ermita en su corazón dentro del Corazón de María.” pag 234

“El alma pequeñísima…………..como ha recibido el flechazo de Dios, ha experimentado su paraíso en la intimidad; su mismo corazón, poseído por Jesús, le va indicando adónde debe y no debe ir, con quién tiene que relacionarse, con quién no y el tiempo que debe hacerlo.” pag 236

“… Se trata simplemente de aceptar la santa pasividad que Jesús propone para quedarse más tiempo con él. Parece fácil pero no lo es” pag 238

Hoy es posible ser santo P José Di Bárbora SDB

“Subrayamos como verdaderos grados de oración: el dialogar, más bien de las cosas que a Él le interesan y el casi exclusivamente escuchar, como inicio de un auténtico enamoramiento. Estas dos formas de verdadera oración deben ser ejercitadas constantemente por nosotros, ya que irán fluctuando incesantemente mezcladas, debido a nuestra limitación, con aquellas primeras falsas formas de relación con Dios” pag 64

Pequeñez, una vida de fe José Manuel Sánchez Corral

“Para que la intimidad llegue a ser la “nutrición del alma”, esta deberá saberse TOTALMENTE DEPENDIENTE DE Dios. Así como el cuerpo físico depende del oxígeno para vivir, así también el alma precisa de la intimidad para nutrirse.

Cuanto más soberano reine Dios en el corazón del pequeño, tanto más fuerte será el lazo de intimidad con él.” pag 52

“No existen esfuerzos humanos capaces de llevarnos a un diálogo con el Dios vivo, sólo es necesario dejar hablar al corazón en una total y sincera humildad. De este modo, la intimidad deja de ser un esfuerzo del alma expresada en una metódica disciplina diaria, para transformarse en una Presencia envolvente, y palpable por la luz de la fe, de la cual resulta imposible escapar” pag 54

Esencia y contorno del pequeñísimo P. José Di Bárbora SDB

“… de allí la avidez del alma de ocupar el tiempo con su Amado. Él manifiesta su infinita satisfacción por ello. Juan, el discípulo es un modelo para esta realidad.

En la intimidad con Su Amigo desaparece la inseguridad, el ruido y toda desarmonía.” pag 63

Los votos laicales P. José Di Bárbora SDB

“Cuanto más entramos en la intimidad con el emisario, más de Él estaremos empapados y más limpia va a ser la mirada, el porte, la presencia de quien transmite este Amor Hermoso.” pag 48

“Esta gracia divina la transmite el Espíritu Santo, fuente de todo don. Cuanto más se vacía el receptor más puede recibir dentro de sí misma el alma que se va transformando en el mismo Dios, como dice de sí San Pablo “Ya no soy yo el que vive, es Cristo que vive en mí”.

Y ¿cómo vaciarse de sí mismo si ese espacio que se va liberando del egoísmo de la persona se va llenando con ideas, mensajes, atropellos muchas veces camuflados, pero arteros y destructores que va transmitiendo el mundo a través de un ininterrumpido bombardeo de palabras, imágenes, ritmos y colores?

De allí viene el desorden en la intimidad con Dios, intimidad a la cual muchísimos cristianos nunca llegan; y así viven una vida pseudo religiosa, superficial y rutinaria, llena de baches y pantanos.

Contrarrestar ese mal es la misión del alma que va creciendo en pequeñez.

Esta intimidad es el camino más eficaz para “encandilarse de Dios” y mirar todo lo demás como superficial y “vanidad”.

Porque el proyecto de Dios, por momentos, se hace duro y rodeado de mil dificultades, Dios pone junto a cada hijito a la Mamá, para hacerle más atractivo, gustoso e intenso este camino de intimidad con el Amado.” Capítulo 9

El Señor mira desde el cielo, se fija en todos los hombres;

desde su morada observa a todos los habitantes de la tierra:

Él modeló cada corazón, y comprende todas sus acciones.” (Salmo 32, 13-15)

Fragmentos extraídos de enseñanzas

LA PACIENCIA DE DIOS Y LA IMPACIENCIA DEL HOMBRE

“María, en las bodas de Caná no quiso ser impaciente adelantando los tiempos de su Hijo, quiso enseñarnos que todo lo que nos pasa en nuestra vida es importante para Dios, aunque parezca que el vino de una fiesta no sea importante, todo lo que entristece nuestro corazón es “asunto de importancia para Dios” porque somos sus hijos.”

LA FLOR MÁS DÉBIL

“El gozo del alma pequeñísima consiste principalmente… en el trabajo de su Amado, … todos sus sentidos están alertas esperando la llegada de Aquél que es su vida, su alimento, su salud, su fortaleza, su hermosura.

Si sólo su Dios es capaz de darle lo que necesita, que es nueva Vida, ¿para qué perder tiempo mirándose a sí misma o mirando a los demás? Es tan débil, desfallece tan fácilmente, su salud es tan precaria que no puede gastar energías buscando Vida donde no la hallará.”

El alma pequeñísima no mendiga vida de los demás, su tendencia es ir directamente a la Fuente, buscar Vida de la misma Vida.”

“El gozo del alma pequeñísima que ve aproximarse un nuevo encuentro con Jesús y María puede compararse al de Saqueo cuando Jesús le dijo: “Saqueo, hoy debo visitar tu casa” (Lc 19, 5).”

“En medio del trajín cotidiano, donde todo atenta contra la paz interior, el alma pequeñísima se va debilitando, va perdiendo vida. “¡La voz de mi Amado!” Es el llamado a la intimidad que comienza a sonar cada vez más fuerte en su corazón. Es como el papá o la mamá que interrumpen el juego de su hijito diciendo: “¡A comer! ¡A comer!”

Para el alma pequeñísima cada encuentro con Jesús y María es una fiesta, la Fiesta de la Vida.”

“Las almas pequeñísimas reflejan y transmiten la alegría de haber sido revitalizadas con amor. El alma pequeñísima con su alegría no desea anunciar: “Mírenme, soy hermosa”, sino: “¡Estoy feliz, el Amor acaba de darme nueva vida!” No sé si soy hermosa o virtuosa, lo que se es que he recibido nueva vida y eso me hace feliz”. Las almas pequeñísimas no se anuncian, proclaman la grandeza del Dador de Vida.”

UN RETIRO HACIA LAS COSAS DE DIOS

“Si el cristiano no mantiene un constante retiro hacia las cosas de Dios, va perdiendo de vista su Plan, entra en confusión frente a los acontecimientos de la vida, se desespera. No hay que dejar la intimidad con Él, no hay que perderle pisada a su Proyecto.

Así como el proyecto de Dios se va ejecutando día a día sin demora, el retiro hacia las cosas de Dios también tiene que ser de cada día.”

“El enmudecimiento debe ser de cada día para no perder el interés por el Proyecto de Dios y comenzar a proyectar todo solo, egoístamente, desacertadamente. Hay que acudir periódicamente a la “Tienda de las Citas”.

«Entonces Moisés tomó la tienda de campaña y la plantó a cierta distancia, fuera del campamento. La llamó tienda de las citas divinas, y todo el que quería consultar a Yavé tenía que ir hasta allá. »

La Tienda estaba apartada del campamento, esto quiere decir que para hablar con Dios hay que retirarse, apartarse del ruido, silenciarse.

A veces pensamos que, por tener muchos años de vida consagrada, ya no nos tiene que pasar nada desagradable. El Plan de Dios siempre tendrá nuevas etapas. Y el alma siempre necesitará retirarse hacia las cosas de Dios para comprenderlas. Hasta la hora de su muerte, Dios puede enmudecer al alma, a través de situaciones dolorosas, para llevarla a una comprensión más acabada de su Proyecto de Amor, para su paz, para su felicidad.”

EL TIEMPO NECESARIO

“Si el alma pequeñísima no sale de la intimidad con Dios mejor de lo que entró, es porque se retiró antes de tiempo.”

“Muchos cristianos no se toman el tiempo necesario para alimentarse bien. Viven como esos hombres de negocios que, creyendo ganar tiempo se levantan, desayunan poco y rápido, a la hora del almuerzo comen un sándwich, y llegan al final del día, débiles y agotados.”

“Muchas veces el alma pequeñísima comienza su oración personal y, si a los cinco o diez minutos no siente alguna sensación agradable, de consuelo espiritual, recita algunas oraciones formuladas (como para decir que rezó) y, con diferentes argumentos como excusa, se retira a realizar sus actividades cotidianas. No hay que esperar a sentir lindas sensaciones. Hay que recibir la dosis completa aunque no se sienta nada. Hay que quedarse el tiempo necesario.”

“A veces se siente y otras no. No hay que esperar a sentir, hay que creer que el Amor siempre actúa favorablemente para el alma. La fe en el Amor recibido pacifica el alma y, si ésta está habituada a la oración personal, sabrá percibir el tiempo que necesita para recibir toda la dosis de amor y se quedará hasta el final.”

“El Amor es muy generoso. No hace preguntas, no pide requisitos para dar los tesoros que tiene. Si el corazón está dispuesto, si las manos están abiertas, Él da.

Dios nunca niega su Amor a nadie. No dice: “Ayer te esperé y no viniste, hoy no tengo más para darte”; “ayer ti di mucho y no lo aprovechaste, ahora arreglátelas solo”.

Dios es como ese papá bueno que, aunque su hijito haya hecho alguna travesura, lo mismo le prepara el desayuno, de igual manera le sirve el almuerzo. Dios no actúa como esos padres que, de penitencia, mandan a sus hijitos a su habitación sin comer.

El Amor enseña dando más Amor. Pero hay que tomarse el tiempo necesario para recibirlo.”

SIN ORACIÓN NO HAY VIDA

“Debido a su misma condición de debilidad y a vivir en un mundo tan alocado y caótico donde cada vez hay menos espacio para Dios, el alma pequeñísima contempla cómo su tanque de combustible se vacía rápidamente. Las dosis de Amor que recibe en la intimidad con Dios le duran poco. Para mantener el motor en marcha, es decir, la confianza en Dios y,en consecuencia, la vida en abundancia, el alma pequeñísima no puede descuidarse en la oración.”

“Si el alma pequeñísima, por diferentes motivos, deja de acudir a recibir sus dosis de Amor, progresivamente va perdiendo la confianza. El lugar que ocupa la alegría lo cede a la tristeza, a la bronca, a la insatisfacción; el lugar de la seguridad lo deja para que lo habiten toda clase de temores; van desapareciendo las distendidas horas de juego y aparecen las responsabilidades agobiantes. Y nace la expresión: “Esto no es vida”.

Para que no sucede esto, el alma pequeñísima tiene que aprender a mantener el tanque lleno. Debe ser constante en la oración.”

“El alma habituada a recibir las dosis de Amor experimenta breves momentos de decaimiento y prolongados momentos de vida en plenitud. Y al revés, el alma descuidada en la oración, vive gran parte del día en la mediocridad con chispazos de vida abundante.”

¿CÓMO PUEDE EL ALMA PEQUEÑÍSIMA, LLEVAR AMOR AL MUNDO?

“Jesús era Dios, pero vivió 33 años en profunda intimidad con Dios Padre, aprendiendo de María y José, nutriéndose del amor para llevarlo a los hermanos. Y si Jesús, que era Dios, lo vivió así, cuanto más nosotros necesitamos vivir en comunicación constante con nuestro Dios !!!

Con su vida escondida, Jesús nos enseñó que para llevar el Amor al mundo, primero debemos deleitarnos, disfrutar y vivir la intimidad con el Padre, con la Virgen, pues serán ellos quienes irán transformando nuestro corazón para poder llevar el Amor lo más puro posible.”

“El alma pequeñísima percibirá que esta transformación no será por su propio esfuerzo (su misma debilidad marca la imposibilidad de lograrlo) sino más bien como consecuencia de estar en intimidad con Dios.”

“Entonces, el estar en presencia de Dios, sabernos templos vivos del Espíritu Santo, recibirlo a Jesús en la Eucaristía e intimar con él, vivir el Amor maternal de María es lo que nos iluminará y nos permitirá llevar esa luz, ese amor al mundo

Así como una lámpara no puede dar luz si no está unida a la usina… quien no está unido a Jesús, no podrá darlo.

Para llevar el Amor al mundo es esencial, la intimidad y la vida de gracia. Pues Dios a través de estos canales nos dará la propia medida. Por ello no entristecerse ni afligirse si la capacidad de amar de esta manera nos dura poco. Tampoco compararse con los hermanos. Dios nos da según nuestra capacidad y entrega.

Entonces, pedir la gracia y mentalizarnos, hacer un diario ejercicio de ponernos en la presencia de Dios, de invocar al Espíritu Santo en cada circunstancia.  Es un hábito importante de construir y nos ayudará durante el día a contemplar, a orar, a estar en sintonía con Dios.”

“¿Cómo llevaron los apóstoles el Amor al mundo? Primeramente el Amor los conquistó y ellos dijeron que Sí al dejarse amar y seguirlo. Vida de intimidad con Jesús: cenaban con Él, oraban con Él, lo escuchaban y aprendían de sus gestos…”

SOLAMENTE CON EL AMOR AL MUNDO

“La intimidad para el pequeñísimo, es aire para los pulmones, es alimento del alma…y coma tal, debe ser constante. Esa intimidad, como fruto de ese encuentro, irá madurando y creciendo, no solamente como fruto de la oración, sino además, por el grado de entrega y aceptación incondicional de TODO lo que Jesús y María nos vayan proponiendo para nuestra vida, que quedará fundamentalmente sostenida y concretada con la Eucaristía.

Esto es lo que Jesús y María nos proponen desde el libro, el cual es “fruto de intimidad”. Ocho años de intimidad abrazadas con dos frases claves y contundentes: la dulce invitación con que María la inicia y con la que la concluye, resumiéndolo todo.

Ahora, es bueno saber que, con el transcurso de las distintas circunstancias que se nos van presentando durante la semana, el alma paulatinamente se va vaciando de ese Amor, fruto de la intimidad…y es allí cuando se comienza a perder la paz, la serenidad, la tolerancia y comienza a prevalecer lo humano, con derivaciones que nos llevan como resultado, la irritación y a la pérdida de paz con uno mismo y con mis hermanos…

Este “llenarse de Amor”, debe ser un proceso y ejercicio constante, porque si buscamos imitar al Jesús que se nos propone en nuestras comunidades (orante, sereno e íntimo), si queremos salir sólo con el Amor al mundo, sólo a partir de la intimidad, obtendremos como primera medida PAZ y desde allí, se garantizarán muchos buenos resultados para el crecimiento del alma y de su entorno.”

“Una bondad, nacida como fruto de la intimidad, desde donde comprenderemos todas las debilidades humanas, y por lo tanto, desde donde seremos capaces de mantener una actitud de misericordia hacia todas las falencias propias y de los demás, con una actitud de comprensión y de permanente reconciliación con todo lo que nos rodea.”

EL CLAMOR

“El cruce del mar rojo podría compararse con el momento preciso en que el alma cansada de la esclavitud, realiza su acto de consagración íntimo, sincero, a María.

En ese momento en que el alma dice: “María, Madre mía, estoy cansado de vivir con miedo al fracaso, a la soledad, a la muerte, al abandono, a la enfermedad, al dolor; estoy cansado de las responsabilidades, del activismo que me impone un mundo de competencia despiadada, ya no me importa quien soy para el mundo, me cansé de estar pendiente de lo que piensen de mí. Quiero ser hijo tuyo, hijo de Dios, quiero jugar, quiero disfrutar la vida, quiero descansar en el presente, sin pensar en el mañana. Me cansé de estar a la defensiva siempre, inseguro, quiero que alguien se preocupe de mis cosas, quiero que alguien me defienda, quiero que alguien se anticipe a cada uno de mis movimientos. Quiero que alguien haga lo que yo no puedo hacer. Quiero una Mamá que me tenga paciencia, que me trate con dulzura, que me mime, que me alimente, que me bañe, que me vista, me peine, me perfume, que me prepare el mate. Quiero sentir la alegría de saber que existe alguien que prepara minuciosamente cada día para que lo disfrute y aprenda y me deje amar. Te entrego mi vida, Madre Dulce y buena, llévame hacia la libertad, llévame a ser un reflejo de lo que Dios pensó que fuera desde siempre: “Hijo amado”, no esclavo”. ”

Descargad en Él todas vuestras preocupaciones porque Él se interesa por vosotros. (1Pe 5, 7)

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