Carta del 16-06-2010 [¡Hola Asociación!]

Ave María Purísima..!

Buen día a tooodos y a cada uno de los pequeñines de la Mamma diseminados por el mundo..!!

No sé en otros puntos del planeta, pero, aquí en la Bicentenaria República Argentina, los terceros domingos de Octubre se festeja el “Día de la Madre” y los terceros domingos de Junio, el “Día del Padre”; y precisamente, este próximo domingo 20 de Junio, y dada la proximidad de tan linda fecha, humildemente dedicaré el presente mail a toooodos toooodos los Papás del mundo…la mamás, mientras tanto, que esperen y vayan viendo y pensando qué nos van a regalar y que esperen su turno; así que, pequeñines, busquen de nuevo los almohadoncitos, puf o simil, pónganse cómodos y…disfruten:

Una vez, en una homilía para el Día del Padre, el padre José, dijo: “Si un escultor tiene que hacer una estatua con una figura universal representando a una mamá, sería fácil ya que su prototipo o modelo está instalado (haciendo alusión a una imagen de una mamá amamantando a su bebé en brazos), pero…si habría que hacerle uno al papá ¿cómo sería?“

Aaaaahh, lindo comienzo eh! ¿No es jugosa la ocasión como para organizar un concurso entre todos nosotros y ejercitar las neuronas? ¿Cómo sería esa estatua? Ssstaría bueno no?

Si bien el Día del Padre es todos los días, creo que es una hermosa oportunidad, para emular, reconocer y destacar tooodo ese cúmulo de esfuerzos cotidianos hecho por ellos, los papás…y muchas veces en silencio…

Particularmente, de mi viejo (así le decimos cariñosamente aquí a nuestros padres), que no tuvo la suerte de tener una educación escolar completa (solo 2º grado) por tener que ir a trabajar desde muy chico, una de las tantas cosas que me dejó fue que, luego de sus duras y pesadas jornadas de trabajo, siempre (siempre) llegaba a casa con una sonrisa y muchas veces hasta cantando o silbando…

Ahí andaba Don Pablo, trabajando duro, disfrutando de su moto y su fitito (auto), bañando al perro, disfrutando y reconociéndole a mi vieja con un beso adelante nuestro, de las deliciosas comidas que ella hacía, amante de las siesta santafesina, jugando en el patio a la pelota conmigo, dirigiendo un equipo de fútbol (nos llamábamos FLASH, juaaaa loco!) con la mera excusa de extender su paternidad entre docenas y docenas de jóvenes, ir a tomar mate a la casa de los vecinos, visitándolos para hacerlos reír, charlar y oportunamente, encargándose de organizar esas increíbles fiestas en el barrio, haciendo cortar la calle para fin de año…era todo un referente Don Pablo, en casa y en el barrio.

Pero, chiquitines, además de recordar a mi viejo, deseo hoy, como les decía, homenajear, recordar y reconocer a tantísimos papás que cada noche se acuestan con la toda esperanza y el deseo de que Dios solo les dé fuerzas, ánimos y salud para seguir al día siguiente forjando y edificando hermosas familias…y, si de homenaje se trata, quisiera hacerlo en dos pequeñísimos papás; primerizos ellos, dentro de nuestra querida Asociación: Uno es Omar “el Groso” Sosa, de Corrientes, esposo de Daiu, papá de Emi (la Mini Mini) y con fecha para diciembre de la llegada del segundo angelito/a a sus vidas; y el otro, es Daniel Cicorrosi de Buenos Aires, esposo de Meli y babeantes papás de Pietro, quien con su llegada, los transformó de matrimonio en familia.

Pero además, quisiera incluir en el presente mail y darme el lujo de homenajear a uno que está por serlo: Héctor, el esposo de Delicia Chaparro, de Itatí, Corrientes, que está en la “dulce espera” del primer fruto del amor de ambos, para el 29 de julio próximo de un angelito a quien llamaran Clara Inés…

En ellos tres, Omar, Daniel y Héctor reconozcamos y felicitemos a tooodos los papis de la Asociación y del mundo..!!

Retomando el tema del monumento, en mi caso, si le tendría que hacer una estatua a mi viejo, decididamente sería… con su linda e inolvidable sonrisa.

Yéndonos más a lo espiritual, les regalo un pequeño extracto, del capítulo 20 titulado Llamar a Jesús, del libro: “HOY ES POSIBLE SER SANTO”, escrito por el padre José Di Bárbora y que viene bárbaro para la ocasión y meditarlo:

“El mismo Jesús nos enseñó a llamar a su Padre con cariño profundo: ¡Abba! (Mc 14, 36)

“Abba” significa algo más que Padre, como generalmente hemos traducido en nuestros rezos. A nosotros la palabra Padre nos hace sentir como refiriéndonos a alguien al que hay que mirar sólo con respeto y a distancia. ¿Quién de nosotros llamó alguna vez a su papá, padre? La cariñosa  voz que con tanta ilusión y corazón él mismo nos enseña a balbucir, fue “papá”.

Pues bien, “Abba”, es todavía más cariñoso que papá. Jesús nos enseño a llamar a su Padre “papito”. “Abba” significa papito.

¿Tenemos vergüenza de llamarlo en voz alta: Papito nuestro que estás en los cielos…?”

Pequeñísimas almas entonces, a partir de hoy, les propongo (modestamente) a todos que, cuando estén en intimidad o en los distintos Cenáculos, rezar los Padre Nuestro comenzándolo como a nuestro Papá Dios le gustaría y el padre José bien hace referencia ¿Qué les parece?

A todo estooo, para darle algo de color a la cosa y para compartirles, les cuento una anécdota…escuchen (o lean): cuaannndo el padre José escribió este libro mencionaaadoo, en esos días y en una de nuestras acostumbradas reuniones semanales de espiritualidad que teníamos con él, nos cuenta que estaba en plena confección de dicho libro y, que al final incluiría una “Galería de los Místicos”, donde el presentaría distintas figuras destacadas… un papá, una mamá, un niño, un sacerdote, una religiosa, etc y también agregó: “y hay un joven”. Debo reconocer que, por la forma y el tono con que lo dijo, varios nos miramos sorprendidos y hasta ilusionados, se tomó un par de segundos y luego agregó muy simpáticamente: “quédense tranquilos…que no es ninguno de ustedes…”, muy chistoso no?

En fin. Luego de este momento de color, les dejo más intenciones para que sigamos fortaleciendo nuestra unión, rezando por los hermanitos que así lo solicitan:

-          Por Facu, el esposo de Agu de Buenos Aires, para que Dios siga trabajando en su corazón y su fe.

-          Por Agu, para que Dios la siga moldeando en la serenidad y por su suegra.

-          María Querevalu Escobar de Perú, nos pide que nos hagamos “sentir” con nuestra oración y recemos por los Cenáculos que ellos realizan.

-          Gabriela Tognetti de Buenos Aires, nos pide que recemos por toda la gente que va a pedir trabajo en la consultora donde ella trabaja y también, porque antes de noviembre tiene que presentar una tesis de actuación (Gaby estudia teatro), PERO  por sobre todas las cosas, porque el 13 de marzo del 2011, cha chán cha chaaaaan SE CASAAAA con Sergio, con quien está viviendo una etapa de su noviazgo llena de paz y alegría…SALUDOS PARA AMBOS TORTOLITOS!!!

-          Gautier desde Francia y Fanny desde Colombia piden que recemos por sus respectivos cenáculos también.

-          Por Joel de Santa Fe.

-          Por Caro Fernandez Suau, del Chaco, para que recupere su serenidad interior luego del susto que se llevó en estos días, ya que tres personas quisieron asaltarla. Por suerte la Ma la cuidó y está todo bien.

-          Por Vivi Cámara, de Santa Fe, para que Dios le siga regalando esa linda sonrisa para poder sobrellevar tan dura enfermedad y por su familia.

-          Y por el padre Salvador, el padre Mario, el padre Damián, por el padre Alcides y por la Hermanita Itatí, sus colaboradores y toda su increíble obra.

Y, dentro de las intenciones, les dejo textual lo que Fray Ulises le envió hace unos días a Lily, una pequeñísima de aquí, Santa Fe:
…”Hola Liliana, por acá todo bien, gracias a Dios… bueno, el día del Corpus Christi fue realmente un día de gracias para mí y sobre todo de mimos de parte de Dios. Estuve en la misa con el Papa Benedicto en Chipre, ese día, pude saludarlo, estar bien cerquita de él, y sobre todo le dije que estamos rezando por él (incluso los pequeñísimos de Argentina) desde ya agradece nuestras oraciones… y nos dió su bendición Apostólica!!!!!
Bueno, ¿qué más podía pedir?, estaba con María, con Jesús y su Vicario en la tierra… fue un día lleno de emociones y bendiciones, una verdadera fiesta… una alegría que todavía perdura en mi corazón!!!
Saludos a todos los peques de Santa Fé… Hno. Ulises…”

¿Qué me cuentan? Por último, y para que queden  “pipones pipones” de reflexiones y les dure hasta el próximo mail, les dejo esto que me encantó, extraje, resumí y adapté para toooodos ustedes, pequeñines y de puro bueno que soy nomás…yo lo titulé:

El Papá de papás

Dios es. Dios es el fundamento fundante de toda realidad, la esencia de la existencia; en El nos movemos, existimos y somos; y que no le corresponde estar, sino ser.

Los vestigios de la creación, las reflexiones comunitarias, las oraciones pueden hacernos presentes al Señor; pero son, si se me permite la expresión, “partículas” de Dios. Una noche estrellada, una montaña cubierta de nieve, un amanecer ardiente, el horizonte recortado sobre un fondo azul nos pueden “dar” a Dios, pueden despertárnoslo, peo no son Dios mismo, sino evocadores, “despertadores” de Dios.

Y el alma verdaderamente sedienta no se conforma con los “mensajeros”, como dice san Juan de la Cruz: “No quieras enviarmede hoy ya más mensajeroque no saben decirme lo que quiero”. Y comenta el místico: “Como se ve que no hay otra cosa que pueda curar su dolencia, sino la presencia”.

Más allá de los vestigios de la creación, y de las aguas que bajan cantando, el alma busca el manantial mismo, Dios mismo, que está más allá de las evocaciones, los conceptos y las palabras.

El hombre debe tener presente que Dios no sólo es su creador, no sólo está objetivamente presente en su ser entero, al que comunica la existencia y la consistencia; es preciso también tener presente que El lo sostiene, pero no a la manera de la madre que lleva a su criatura en sus entrañas, sino que, en una dimensión mucha más profunda, y distinta, verdaderamente Dios lo penetra y lo mantiene en su ser.

A pesar de esta estrecha vinculación entre Dios y el hombre, no hay, simbiosis ni identidad alguna, sino que, la presencia divina es una realidad creante y vivificante.

Dios está siempre conmigo y según el bellísimo salmo 139, podemos decir…

Tú me sondeas y me conoces. Tú me penetras, me envuelves y me amas. Tú me circundas, inundas y transfiguras. Estás conmigo. Si salgo a la calle, te vienes conmigo. Si me siento en la oficina, te quedas a mi lado. Mientras duermo, velas mi sueño, como la madre más solícita. Cuando recorro los senderos de la vida, caminas a mi lado. Al levantarme, sentarme o acostarme, tus ojos ven mis acciones.

No hay distancias que puedan separarme de Ti. No hay oscuridad que te oculte. No eres, sin embargo, ningún detective que vigile mis pasos, sino el Padre tierno que cuida las andanzas de sus hijos. Y, cuando tengo la sensación de ser un niño perdido en el páramo, Tú me gritas como el profeta: aquí estoy, contigo estoy, no tengas miedo. Me envuelves con tus brazos, porque eres poder y cariño, porque eres mi Dios y mi Padre, y en la palma de tu mano derecha llevas escrito mi nombre, en señal de predilección. Adonde quiera que yo vaya, estás conmigo.

Eres la esencia de mi existencia. En ti existo, me muevo y soy. Eres mi consistencia y mi fortaleza. Todavía no ha llegado la palabra a mi boca, todavía mi cerebro no elaboró un solo pensamiento, todavía mi corazón no concibió un proyecto, y ya todo es familiar y conocido para Ti: pensamientos, palabras, intenciones, proyectos. Sabes perfectamente el término de mis días y las fronteras de mis sueños. Donde quiera que esté yo, estás Tú; donde quiera que estés Tú, estoy yo; soy yo, pues, hijo de la inmensidad.

El verdadero Dios nunca fue vengativo, y el único que conoce a Dios desde dentro es Jesús; es el único que viene de Dios, solo El tiene autoridad y categoría de testigo para decirnos quién y cómo es Dios.

Jesús nos enseñó que Dios, es ternura y cariño, perdón incondicional, amor eterno y gratuito, que Dios es como el Papá más querido y amante de la tierra, que, para El, perdonar es una fiesta, y que los más frágiles y quebradizos, aquellos que tienen la historia más infeliz en el terreno moral y los últimos, esos son los que se llevan las preferencias del Papá Dios.

El problema es uno solo: dejarse amar, saberse amado.

Por eso, la relación del hombre con Dios no podría desenvolverse sino en la órbita del amor, y en esta relación, fue Dios quien marcó el primer paso y dio el tono, quien amó primero.

A través de los siglos, en la larga peregrinación de la fe, Dios fue revelándose lentamente de mil formas, mediante acontecimientos, revelaciones inesperadas hasta que, llegada la plenitud de  los tiempos, se nos dio la certeza total: DIOS ES AMOR.

Y ¿qué es el amor? ¿Concepto? ¿Emoción? ¿Convicción? ¿Energía? Nada de eso.

No es otra cosa que el movimiento de Dios hacia el hombre. Es El mismo que se inclina sobre el hombre, y lo abraza. Es fluido vital que mueve las entrañas, el corazón y los brazos de Dios Padre, y todo lo llena de alegría.

DIOS – ES – AMOR, es la flor y fruto, y la espiga dorada, de cuanto el Señor ha venido actuando y hablándonos desde los tiempos antiguos y últimamente a través de su Hijo (Heb 1, 1). La avalancha de las ternuras divinas que viene desplegándose por los torrentes de la Biblia desemboca finalmente y se condensa en la síntesis de Juan: DIOS – ES – AMOR.

Dios es la Misericordia misma. No hay otra palabra que mejor defina a Dios; ella expresa admirablemente los rasgos fundamentales del rostro divino. Es, además, hija predilecta del amor y hermana de la sabiduría; nace y vive entre el perdón y la ternura.

Para Dios perdonar es comprender, y comprender es saber: sabe que el hombre muchas veces hace lo que no quiere y deja de hacer aquello que le gustaría hacer, que vive permanentemente en aquella encrucijada entre la razón que ve claro el camino a seguir y los impulsos que lo arrastran por rumbos contrarios.

Por eso no le cuesta perdonar, y el perdón va acompañado de ternura, y a esto lo llamamos misericordia, sentimiento-actitud espléndidamente expresado en el Sal 145, 8:”El Señor es clemente y misericordioso, lento a la cólera y rico en piedad. El Señor es bueno con todos, es cariñoso con todas sus criaturas”.

Entonces, el hombre, “ese desconocido”, es digno ¿de compasión?; no, de comprensión. Después de todo, el problema no es perdonar sino comprender, y el comprender equivale a tener una visión global y objetiva de alguien, mirar a alguien desde dentro de él mismo. Pero el hombre (uno y único, y encerrado entre sus muros) no es capaz de salirse de sí, para entrar en el otro. Pero Dios, sí, es capaz.

Por eso, Dios no es el Dios del perdón sino de la comprensión, y la comprensión deriva rápidamente en la com-pasión (capacidad de sufrir con), y la compasión desemboca                          finalmente en la ternura.

Habiéndolo moldeado entre sus dedos con un poquito de barro, Dios conoce perfectamente la madera y el misterio del hombre que, desea mucho y puede poco. La razón le dice una cosa, y la emoción, otra. Lucha por agradar al otro, y no lo consigue. Se esfuerza por vivir en armonía con todos y frecuentemente vive en conflicto. Largos años bregó para ser humilde y equilibrado y no puede. Su mente es una prisión en la que se siente encerrado, y le es imposible salir de ese cerco. Sin poder comprenderse, desconocido para sí mismo, en posesión de una existencia y personalidad que él no las escogió, nacido para morir, sin poder actuar como el desearía, sin saber qué hacer consigo mismo…

¿Cómo no sentir piedad por un ser tan desdichado? ¿Cómo no se le derretirán las entrañas ante misterio tan doloroso? La compresión, la com-pasión y la ternura (en una palabra, la misericordia) son los sentimientos naturales que surgen el corazón de Dios, cuando se asoma el barro humano…

Hay en el libro de la Sabiduría (cap 11, 23-26) un fragmento enternecedor: “Te compadeces de todos porque todo lo puedes, y disimulas los pecados de los hombres para que se arrepientan. Amas a todos los seres, y nada de lo que hiciste aborreces; pues si algo odiases, no lo hubieras creado. Mas Tú todo lo perdonas porque todo es tuyo, Señor que amas la vida”.

Perdona y ama, y no puede dejar de amar.

Extractos resumidos, adaptados y regalados para la ocasión, del libro “Salmos para la vida”, del padre Ignacio Larrañaga.

¿Les gustó? Espero que sí. Les dejo el cariño de siempre, una camionada de bendiciones para cada uno y será hasta la próxima…

Pablo, a 114 días del 8º Encuentro Nacional de las P.A.M. en Santa Fe.-

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